
He sobrepasado el medio siglo, parece mentira viendome tan joven, pero así es, pude superar la adolescencia, el final de una dictadura, los pantalones campana, unas cuantas roturas de corazón y los estafadores de tres al cuarto que se cruzaron en mi camino. Todavia creo que hay que darlo todo por la gente que quieres y trato de levantarme cada mañana con una sonrisa y dando gracias por lo que tengo.
Gracias a todos los colaboradores, a todos, por enseñarme lo que hay que hacer y lo que no. Sin vosotros estos 51 años hubieran pasado sin pena ni gloria.
Voy a esperar unas horas para celebrarlo en condiciones, acordandome por supuesto de todos los que estais lejos.
¡Va por vosotros!